Opinión: El consumo de cara al 2030

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“Para adaptar e innovar, debes conocer profundamente al Consumidor Inteligente” Moisés Galindo.

El futuro es un estado en constante evolución. En el que con frecuencia te encuentras con quienes les gusta pensar que hay un solo futuro, el cuál esta predeterminado por las variables que conoce.

Así, ante su éxito, se quedan sin abrir la caja de pandora, omitiendo el análisis de las alternativas futuras. En esta realidad el Retail debe encontrar nuevos puntos de equilibrio; que le permitan expandir sus operaciones, mientras evoluciona simultáneamente.

¿Tendrás la estabilidad mental y la inteligencia emocional para reinventarte rápidamente?

Es fundamental aprender a explorar y prepararte para evolucionar. Este es un proceso estructurado, para el cuál se debe entrenar y ejercitar ciertas capacidades para visualizar hacia donde se mueve el mundo.

Imagina que deseas conquistar el Everest, primero debes prepararte física y mentalmente. Lo mismo sucede al intentar escalar rumbo al futuro de tu comercio. La NRF2022 es uno de estos montes, donde los Retailers anualmente exploran la tecnología.

En estos procesos, con frecuencia se compra más la tecnología por sí misma, sin atender las necesidades reales que beneficien el bienestar y la salud, el verse y sentirse bien de sus Consumidores Inteligentes.

Así debemos formalizar conceptos como a. El pensamiento del futuro, b. Trabajos por hacer, c. Implementaciones ágiles y d. El arte de la persuasión.

Al explorar las tendencias, debemos ver más allá de la tecnología, pues ésta es solo un habilitador temporal de un modelo de negocio.

La esencia de la necesidad permanece intacta: Tanto Amazon, como Sears, nacieron para que puedas comprar sus productos desde tu casa. Una usó los catálogos de productos y el servicio postal  (1886); mientras que la otra usó el Internet para habilitar la interacción (1995).

Ante esta realidad, te invito a descubrir las tendencias, obsérvalas en tres dimensiones:

  1. Social, afecta a la sociedad y la cultura, tienen un impacto tanto en el consumidor, como en la industria. B. Consumo, aquellas que afectan al consumidor y a la industria. C. Industria. Reflejadas en nuevos productos y servicios; además de factores que cambian la cadena de valor.

Explorar la NRF por casi dos décadas, me permite compartir contigo siete tendencias que veo rumbo al 2030:

Humanizar las experiencias e interacciones de los seres humanos con los productos y servicios, harán uso de sus sentidos para despertar sus emociones. Así observarás la evolución desde el catálogo de productos, el reconocimiento de imágenes y voz, hasta el metaverso.

Bienestar saludable es esencial ayudar a sentir y ver bien: Que sus alimentos sean su medicina y tu medicina sean tus alimentos; para prevenir proactivamente las enfermedades que degradan al ser humano.

Empodera y forma al Consumidor Inteligente con los conocimientos, datos e información que le permitan decidir cuáles son los mejores productos, en cada categoría: El más nutritivo, el más eficiente, el de mejor desempeño, etcétera.

Personalizar Precios y Promociones, para estimular la lealtad, habrá que eliminar el precio único para todos los clientes, hay que crear la reciprocidad del establecimiento o de la marca al definir los precios y las promociones según cantidad de compra, frecuencia de compra, volumen de compras en un período, etcétera.

Monedas digitales, los nuevos instrumentos monetarios, harán que los comerciantes a incorporar nuevas formas de pago, como las monedas digitales e inducir que los programas de cliente frecuente, digitalicen sus puntos (monedas) para dar más certeza, fungibilidad y seguridad a estos instrumentos.

Productos únicos, los humanos tienen características únicas e irrepetibles: El iris y la huella, Individualizar los productos serán una experiencia cada vez más común. Para crear colecciones de prendas digitales, para el metaverso, estas podrían tener su versión físicas y registrarse como NFTs.

ESG. Enviromental, Social and Governance. Es la corriente que nos regresara el equilibrio ecológico y social para el desarrollo de la sociedad. A través de la correcta utilización, con un mínimo o nulo impacto ecológico generado por los productos y servicios. Eliminar los desperdicios y reutilizar todo para mejorar la sustentabilidad de la sociedad. Dando trazabilidad a los productos desde sus ingredientes.

Bajo esta idea, te invito a conocer más a fondo estas tendencias, para que puedas alinear tus planes, inversiones y estrategias a seguir rumbo al 2030. CarpeDiem illy.