Las redes sociales no siempre son el mejor camino

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Contratar influencers, fomentar experiencias en la tienda o potenciar los canales propios son algunas de las alternativas que tienen las empresas que salen de las redes sociales.

En plena era de las redes sociales, que una empresa cierre todos sus perfiles podría ser visto como un suicidio comercial para la marca. Sin embargo, algunas firmas están adoptando esta posición, ya sea por los costos humanos y económicos que les supone estar presentes en las redes, o porque no están obteniendo los resultados de venta deseados, o porque no quieren pagar para hacer publicidad, un requisito cada vez más esencial si se quiere estar bien posicionado.

Pero, las redes sociales no siempre son el mejor camino y alternativas a los perfiles de las redes sociales, las hay, desde contratar influencers hasta potenciar la comunicación mediante canales propios como web sites, chats, chat bots o campañas de correo electrónico o simplemente crear experiencias inolvidables en la tienda física.

Es el caso de muchas empresas que están dejando radicalmente el uso de redes sociales para enfocar sus esfuerzo de posicionamiento con otras acciones, a pesar de que sumadas sus redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram) sumaban millones de seguidores y las cuales estaban cansadas de luchar contra los algoritmos de redes sociales, así como porque no querían pagar publicidad para aparecer en los muros sus seguidores.

Quienes han dejado las redes sociales?

Grandes empresas como Tesla o la revista Playboy han abandonado el uso de las redes sociales a raíz de escándalos de la filtración de datos en ellas, pero mantuvieron sus perfiles en otras redes, como Instagram. Algunos casos, las empresas apuntan a la naturaleza adictiva de estas, el mal uso de los datos personales y los trolls de internet.

Motivos para dejar las redes sociales abundan hoy en día, entre ellos están de no disponer de suficientes recursos para mantener una adecuada gestión o aplicar una estrategia equivocada que no aporta los resultados deseados pueden estar detrás de este abandono, además una empresa que trabaja con varias redes sociales tiene que publicar contenidos constantemente y debe generar anuncios, y esto no solo conlleva un importante costo económico, sino también un gran esfuerzo de supervisión.

Expertos señalan que hoy en día, las grandes empresas han formado equipo de manejo de redes sociales que van desde el director digital hasta los gestores de comunidades de cada cuenta o canal, pasando por el estratega de medios sociales, pero en las pymes lo hace todo una sola persona, incluso cuando ésta ya trabaja de gestor o administrativo o en cualquier otra tarea completamente diferente. Otra razón de peso serían los constantes cambios en las reglas de juego y los algoritmos que utilizan las plataformas. Por ejemplo, el algoritmo de Facebook decide qué comunicaciones se nos muestran en el muro en función de un conjunto de parámetros (interacción del usuario con los anuncios publicitarios, tipo de contenidos que el usuario tiende a preferir, tiempo de lectura, interacciones del usuario con otros usuarios, etc.).

Pero cada cierto tiempo Facebook cambia estos algoritmos, lo que desmotiva a muchas empresas, que llegan a un punto en el que ya no saben qué hacer para posicionar su contenido. El cambio de algoritmo y la voluntad de las plataformas de potenciar la inversión publicitaria de las marcas han impactado en la visibilidad de los contenidos.

Otra razón de peso que puede empujar a una empresa a abandonar las redes es que a las marcas les cuesta constatar el retorno financiero que obtienen de las acciones realizadas en las redes ya que en la publicidad fuera de línea era más fácilmente medible el rédito económico que una marca obtenía después de hacer una campaña publicitaria, es decir, las empresas no cuestionan el canal digital, porque tienen muy claro que tiene que existir, sino que creen que el problema son las redes sociales.

¿Qué alternativas se tiene?

Una de las ventanas que se abre para estas empresas que abandonan sus perfiles es trabajar con influenciadores. Así, la empresa no tendrá perfiles propios en las redes, pero sí estará presente en ellas mediante los perfiles del influencer. Una de las opciones es trabajar con microinfluenciadores, o influenciadores de nicho, que no tienen una gran cantidad de seguidores, pero los que poseen están muy interesados en la temática de la que tratan. Además, hablan de marcas de las que son fans, y eso se nota en las respuestas, que resultan mucho más naturales y auténticas.

Otra alternativa es crear experiencias para el consumidor en espacios físicos o en la propia tienda o explorar el uso de plataformas propias, como la página web de la empresa o el boletín de información como herramienta de fidelización, sin embargo, la se debe tomar en cuenta que no tener un perfil propio en las redes sociales no implica que los usuarios dejen de hablar de la marca o que no puedan llevarse a cabo otras acciones, ya que se puede seguir utilizando etiquetas para mencionar la marca y agrupar así las interacciones que se generan a su alrededor. Es importante que la empresa siga llevando a cabo una actividad de escucha de lo que la gente dice sobre el producto o el servicio que ofrece y los comentarios que hace la gente pueden aportar información muy útil sobre qué gusta o cómo puede mejorarse un producto.

Los riesgos de no estar en las redes

Una de las ventajas de contar con perfiles propios de redes sociales es la capacidad que tiene la empresa de gestionar situaciones de crisis. Por ejemplo, si alguien habla mal de la marca o emite alguna queja, la empresa puede terminar redirigiendo la conversación al ámbito privado, contrariamente a no tener un canal propio, se pierde el control de estas situaciones, y todo lo que se diga de ti y las quejas o críticas que puedan expresar tus seguidores quedarán registradas sin poder hacer nada con ellas.

En este punto todas las empresas que deseen abandonar las redes sociales deben meditar este paso ya que tienen que ver si les pesa más perder cierto control sobre lo que dicen de ellas o tener que gestionar toda una serie de canales con los recursos humanos, tecnológicos y económicos que ello implica.

No es necesario estar en todas las redes

No es una obligación estar en todas las plataformas de redes sociales, pero para las empresas que si desean estar en redes sociales, deben tomar en cuenta dos aspectos, el primero es determinar en que red está su público potencial y segundo, qué tipo de producto ofrece la empresa. Por ejemplo, si el producto va dirigido a un público juvenil o adolescentes de entre 12 y 14 años, hay que estar en Kwai o TikTok. Además, se debe tomar en cuenta que cuanto más perfiles se gestionan, más trabajo implica, de modo que si no se cuenta con la capacidad o los medios para trabajar estos perfiles, es mejor no estar en todos.