Control de inventarios en la nueva normalidad

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Las empresas tienen el trabajo de tratar de conocer las diferentes manifestaciones y modificaciones en el comportamiento del consumidor

Quito, 15 de julio de 2020-Canal News Ecuador. Los efectos colaterales de la actual crisis sanitaria no discernieron entre empresas grandes, medianas o pequeñas, todas ellas resintieron alguna implicación negativa en sus operaciones.

El sector del pequeño o mediano comercio y hasta las grandes cadenas de tiendas de autoservicio (retail) vieron afectados drásticamente el control de sus inventarios, debido a las compras de pánico que se manifestaron durante el inicio de la pandemia.

Tras esta primera alteración en su cadena de suministro, las empresas han tenido un trabajo mayor: tratar de conocer las diferentes manifestaciones y modificaciones en el comportamiento del consumidor, un ente que ha estado descubriendo nuevas maneras de adquirir sus artículos básicos y otros, a partir del confinamiento al que fue presionado a realizar para evitar contagios del nuevo coronavirus; así como una reapertura muy controlada de los puntos de venta físicos.

Ante estas situaciones actuales, la gestión precisa de inventarios en los negocios de comercio, consumo o retail será el activo primordial para que los empresarios eviten incertidumbre financiera y de control en sus puntos de venta o almacenes; además de prevenir el robo de mercancía que pueden llevar a la quiebra a las compañías por no tener un correcto control de sus productos.

Esta firma de consultoría destacó que la realización de un inventario confiable y rápido se logra a través de procesos personalizados, capital humano capacitado con las mejores prácticas de ejecución y de la mano de herramientas tecnológicas, que permiten tomar mejores decisiones en el negocio y, a través de ello, mejorar el control de inventarios, reducción de mermas, eficiencia operativa, optimización en la cadena de suministro y mejorar la rentabilidad del negocio.

Pero en esta nueva normalidad, también se detecta alteración en los horarios, valores promedios y variabilidad del tiempo de traslados de productos, así como algunos hechos menos visibles al cliente final como retrasos en la fabricación y logística internacional de productos e insumos, entre otros cambios sustanciales para la industria.

El panorama exige focalizar los esfuerzos en diversos temas, estos van desde el plan de venta y pronóstico de demanda, el nivel de inventario para las próximas semanas y meses, y el plan de suministro para el 2020, que den cuenta del quiebre en la cadena de suministro y disminución de capacidad económica de mercados y clientes.

También se debe revisar el surtido y el abastecimiento de la actual y próxima temporada, campañas o promos, dado que este flujo está completamente alterado. Es importante “mover” el inventario inmovilizado en locales que están con restricciones de operación.

Así mismo, se debe habilitar y/o mejorar las opciones de pedido online, que el cliente pueda ir a su tienda habitual en donde habrá un lugar reservado para que, sin bajar del vehículo, un empleado de la tienda o supermercado le entregue sus productos adquiridos.

Además, las empresas deben analizar y desbalancear la cadena de suministro, incluyendo nuevas vías y medios de abastecimiento, plan de transporte, plan de operaciones de los centros de distribución, y definir nuevas restricciones a la operación (categorías/productos críticos); así como identificar tecnologías que maximicen las oportunidades que ha abierto el canal on-line de manera eficiente, amigable con el medio ambiente, y efectivo en costo.

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